El mundo era divino,
El muro era perfecto, indestructible.
Las nuves volaban bajo y la guerra no existía,
Ni existían el amor ni los sueños, solo el placer.
Y se crearon los sueños,
Y se formaron los ideales,
El amor se estructuró utópico y fantástico.
Entonces la guerra tenía sentido, y el placer era clandestino.
Entonces empezó el viaje,
Entonces la búsqueda incesante.
Y el muro con una primera y disimulada grieta.
La mochila se llenaba de piedras a cada paso del viaje.
Y esa silueta soñada fue imagen borrosa,
Y la paciencia fue el único motor de la espera.
Un puente roto, una idea turbia.
El fruto no era la sabiduría, era un placer clandestino
Pero el camino terminó,
Pero el oasis existió.
Una silla en el camino, una rosa, un bastón
Dos siluetas en una, dos almas en una, un placer clandestino.
Era otra vez la guerra,
Era otra vez el desierto.
El camino brevemente oculto se mostró
Las piedras ya eran laba, y una silueta, un corazón, una rosa y dos claveles marchitos, y mucho blues, mucho blues.

qe bueno eso qe escribiste javi, me encanta como escribis, somos re compatibles literalmente... y en varios aspectos, me algero qe te halla gustado lo qe escribi, te quiero LOCO, MAÑANA CAPAZ QE NOS VEMOS
ResponderEliminarGracias por tu visita y tus palabras en mi blog.
ResponderEliminarUn saludo.